La Real Academia Española de la Lengua señaló el
2004 que en español no existe la tradición de uso de la palabra género como sinónimo de sexo. Es importante tener en cuenta, apunta la RAE, que la
tradición cultural española la palabra "sexo" no reduce su
sentido al aspecto meramente biológico.
No obstante, pese a esta autorizada opinión, en ciencias sociales se ha ido cada vez haciendo más generalizado el uso del término género para aludir a las características y
conductas de hombres y mujeres desde el punto de vista cultural y social,
reservando el término sexo para características y diferencias biológicas.
Otra cosa es tener la convicción
de que un sexo o género es superior al otro, o que tiene derechos
especiales que el otro no posee, lo que se traduce en estereotipos que a lo
largo de la
historia han llevado a prejuicios y discriminación, como ocurre con el
"machismo", actitud de prepotencia de los varones respecto de las
mujeres, tan arraigado en algunas culturas. El "sexismo" consiste en la
discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior al otro. Por
otra parte, el término "feminismo" hace referencia a aquellos
movimientos que exigen para las mujeres iguales derechos que para los hombres.
Recuérdese que el derecho a voto en la
mujer es un hecho relativamente reciente. La verdad es que hombres y mujeres, esencialmente, en su calidad de seres humanos son
idénticos y pueden llegar a niveles semejantes de logros en las más
variadas áreas del saber, la creación artística, ciencias y las diferentes profesiones.
En condiciones de igualdad, es
decir controladas las condiciones de desventaja para la mujer (por ejemplo, respecto de la escolaridad en varias culturas), no existen
diferencias entre los sexos en inteligencia
general. A modo de ejemplo, hay evidencias en varios estudios
de que muchos profesores tienen expectativas diferentes y, en consecuencia,
tratan de manera diferente, a niños y niñas en clase de matemática.
Además, se da el fenómeno identificado desde hace
muchos años en psicología social del "temor a confirmar el estereotipo": si se les solicita a
las niñas que resuelvan problemas complicados
de matemática, sufren una carga emocional adicional por temor a confirmar el
prejuicio de que las mujeres son inferiores a los hombres en matemática... Ello incide en su desempeño. Por otra parte, algunas jóvenes temen ser consideradas
"poco femeninas" si sigue
una carrera universitaria "para hombres" o si se destacan demasiado
en asignaturas "masculinas".
Finalmente, si bien ha existido bastante debate
sobre si los niños y las niñas "aprenden de manera diferente", por
tener "cerebros diferentes", no hay nada hasta ahora que
justifique maneras diferentes de enseñarles. Lo que' resulta claro es que todos los estudiantes,
hombres y mujeres, deben tener oportunidades para experimentar éxito, entre
otros aspectos, frente a sus demandas académicas.
Tomado del texto de Jaime Bermeosolo Beltrán (Pedagogía de la diversidad en el aula)
He aquí algunas recomendaciones para desarrollar la equidad de género en el ámbito escolar.
1) Evite utilizar un lenguaje sexista; en vez de decir “Los estudiantes” diga “Los y las estudiantes”.
2) Reflexione sobre las ocupaciones socialmente establecidas para un género y para otro. Muestre ejemplos de personalidades que han sobresalido en aquellas labores que se consideraban aptas solamente para hombres o mujeres.
3) Agrupe a sus estudiantes en equipos mixtos de trabajo.
4) Revise si los textos escolares y el material utilizado en aula contiene elementos sexistas.
5) Elimine cualquier perjuicio de género que pueda tener sobre sus estudiantes.
6) Indague si existe algún rasgo sexista en la familia y sus estudiantes.
7) Evite realizar competencias o actividades que enfrenten a hombres y mujeres.
Los estereotipos, en el contexto del aula, muchas veces son evidentes y otras tantas se presentan de manera sutil. Existen algunas creencias que llevan a los y las docentes a comportarse de una manera con los varones y de otra muy distinta con las mujeres.
A continuación le presentamos algunos de los estereotipos que la maestra y el maestro deberán eliminar de su práctica diaria.
- La creencia de que los varones son más aptos para las ciencias llamadas “Duras”, como las matemáticas o la física y que las mujeres son hábiles para la poesía, el arte o la psicología.
- Pensar que los hombres soportan mayor exigencia física o intelectual.
- Creer que las mujeres son más delicadas y por ese motivo ofrecerles un trato diferenciado.
- Los y las docentes deben brindar todas las posibilidades de enseñanza de igual forma a mujeres y a hombres. Lograr un espacio de respeto mutuo y de reconocimiento del otro género, es uno de los propósitos que todo maestro debe lograr; de esta manera, contribuirá al desarrollo integral de hombres y mujeres productivos y seguros de su identidad.
Pese a todos estos argumentos válidos, existen contraposiciones muy definidas basadas en la teoría opuesta de la "Educación diferenciada", que bien vale la pena analizar para efectuar un debate respecto de estas dos posiciones frente a la educación. Aquí un artículo para leer y analizar:
http://www.acedeecuador.org/
http://www.acedeecuador.org/
He aquí unos videos para entretener a niños y niñas y enfocarles hacia la igualdad de género. Así mismo para reflexión de los maestros:

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